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Casa 1810 Parque Hotel Boutique Reserva directa

Casa 1810 Parque Hotel Boutique

★★★★★★★★★★4.5167 reseñas

Zona Centro, GuanajuatoVer mapa

$950 / noche

Booking.com $1,140Despegar $1,121Expedia $1,159

Por qué reservar directo

  • Cero comisiones: el precio completo es para el negocio.
  • Hablas directo con quien te recibe, sin intermediarios.
  • Conoce su página web: casa1810.com

Opiniones de viajeros

★★★★★★★★★★4.5· 167 reseñas en Google
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Abelardo MarcondesHace 3 meses
★★★★★★★★★★

Ubicación privilegiada, con una propuesta gastronómica verdaderamente sobresaliente bajo la dirección del chef Erick Martínez. Cada detalle refleja una ejecución impecable y una hospitalidad de primer nivel. El desayuno en Tene es simplemente maravilloso, y la visita a Trazo resulta imperdible para quienes buscan una experiencia culinaria memorable. Mención especial para la cava de reserva de la familia, una experiencia única que cobra aún más valor al ser acompañada por el director general Roberto y el propio chef Erick, quienes elevan el recorrido con su conocimiento y cercanía. Sin duda, un destino que supera expectativas.

Norma E.Hace 2 meses
★★★★★★★★★★

Mi agradecimiento al hotel Casa 1810 parque, tuve la oportunidad de festejar mi cumpleaños hospedandome en este hotel. El lugar y decoración del hotel precioso, las atenciones del hotel de 10, la amabilidad del personal y la atención oportuna de 10, la limpieza del hotel de 10,el restaurante del hotel, el tamaño de las porciones y el costo un 10, la ubicación y seguridad del hotel un 10, y finalmente te hacen sentir parte de la familia Casa 1810 con personal en todas las áreas amable y dispuesto. Muchas gracias por maravilloso fin de semana.

Marcela BrondoHace 4 meses
★★★★★★★★★★

Pésimo el servicio del bar. Ayer llegamos mi pareja y yo dispuestos a tomar algo, o cenar para ver los Oscar, y estuvimos 20 minutos sentados sin que ni un sólo mesero se acercara para atendernos. El bartender estaba enfrente de nosotros y ni para voltearnos a ver para préguntar si ya habíamos sido atendidos. Fuimos ignorados olímpicamente. Es una pena, porque el bar es bonito y acogedor, pero ni así regreso.

Arne aus den RuthenHace 3 meses
★★★★★★★★★★

El hotel es caro y, francamente, no vale lo que cuesta. Terminas pagando por una serie de “excesos” que no solo no aportan valor, sino que se vuelven incómodos, incluso molestos. Desde la llegada, la experiencia está marcada por un servicio empalagoso y completamente guionizado. El personal no escucha, solo ejecuta un libreto. Me ofrecieron bebidas desde que puse un pie en el hotel; agradecí y expliqué que no tomo alcohol. Aun así, en cuestión de minutos, otros dos empleados volvieron a insistir con lo mismo. Lo mismo ocurrió con mi maleta de mano: pese a indicar claramente que yo quería cargarla, varias personas insistieron de forma repetitiva, rozando el acoso. No es un problema del personal, sino de la gerencia, que prioriza frases de hospitalidad ensayadas sobre la capacidad de escuchar al huésped. El segundo problema es el diseño. El hotel es una remodelación visualmente muy lograda de un edificio antiguo, pero profundamente incómoda. Las bóvedas son espectaculares, pero generan una acústica terrible: se escucha absolutamente todo, desde pasos hasta conversaciones imprudentes a cualquier hora de la noche. A esto se suma un problema adicional en la propia habitación: la que me asignaron, en el tercer piso, parece estar justo debajo de una bodega del bar en la azotea, por lo que cada vez que movían objetos o materiales, el ruido era tremendo dentro del cuarto. El resultado es un espacio que luce bien, pero que claramente no está pensado para el descanso. Ese mismo enfoque se repite en el mobiliario. La “mesa de trabajo” está saturada de objetos decorativos sin utilidad real: una charola de piedra, un libro de adorno, bocadillos diminutos en un plato desproporcionado. La superficie útil prácticamente desaparece. A esto se suma un banquillo que pretende ser vanguardista: en esencia, cuatro palos con tiras de cuero que, al hacerse alto y esbelto, intenta parecer diseño de autor. En la práctica, es un objeto completamente incómodo y disfuncional, que obliga a una postura absurda y hace imposible trabajar con normalidad. Nuevamente, se privilegia la estética sobre la funcionalidad. En la operación diaria, el patrón no cambia. El desayuno comienza hasta las 8:00, lo cual limita a quienes prefieren iniciar temprano el día, algo bastante común en un destino turístico. En la habitación hay una cafetera Nespresso, lo cual se agradece, pero solo con dos cápsulas y una botella de agua, claramente insuficiente para dos personas. Además, los endulzantes son únicamente terrones de azúcar, muy estéticos, pero poco funcionales y sin alternativas para quienes no consumen azúcar. En resumen, el hotel es empalagoso en su exceso de servicio, incómodo para el descanso y completamente impráctico para quien quiera trabajar o aprovechar el día como turista. La relación precio-calidad es desproporcionada. No lo recomendaría.

MajoHace 7 meses
★★★★★★★★★★

El hotel es excelente en todo sentido, las habitaciones son muy cómodas, amplias y prolijas. El servicio es perfecto! Todos los empleados son súper amables, serviciales y atentos! El bar y restaurante tanto de abajo como la terraza son perfectos!!! Un hotel que hace de tu estadía una experiencia única!!

Reseñas de la ficha de Google del negocio.

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