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Restaurante Hacienda Junín
La Candelaria, AntioquiaVer mapa
COP 40,000 / noche
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Conoce su página web: haciendaorigen.com
Opiniones de viajeros
Un ambiente muy tranquilo en el centro de Medellín. La comida y el lugar se sienten muy autenticos y agradables. La comida la trajeron en buen tiempo y los ingredientes se sentían frescos. Los precios son buenos y sin dudas un buen lugar para un almuerzo típico antioqueño.
Buen lugar para conocer lo típico de Colombia, las bebidas increíbles, la mejor limonada de coco de mi vida sin embargo la comida me dejó mucho que desear. La entrada de chicharrón, guacamole y chips de arepas estaba muy rico. Pero los platos de fondo la verdad que no fue algo de otro mundo, se ven mejor de lo que saben, en ambos platos no terminamos la comida por el gusto El servicio si es 10/10, muy lindas personas
El lugar es muy bonito, tiene un ambiente agradable y una decoración que llama la atención. Sin embargo, nuestra experiencia no fue la esperada principalmente por el servicio y la relación entre el precio y la cantidad de comida. La persona que nos recibió inicialmente fue amable y nos orientó muy bien, pero después fuimos atendidos por varias personas diferentes y sentimos que la atención fue un poco fría y poco cercana. Esperábamos más de los platos por el valor pagado. Pedimos costillas, pollo y pescado y algunos acompañamientos, pero las porciones nos parecieron pequeñas frente al precio. En especial las costillas para una persona se nos hicieron costosas para la cantidad servida. También pedimos una limonada de coco, pero estaba bastante aguada, casi sin leche y no cumplió con el sabor que esperábamos. Es un sitio con mucho potencial por su ambiente y sus instalaciones, pero considero que deberían mejorar la atención y revisar la relación entre precios y porciones para que la experiencia esté a la altura de lo que el visitante espera.
Que experiencia tan buena la que vivimos hoy en Hacienda Junín! Desde que entramos se sintió ese ambiente cálido, familiar, de esos que uno solo encuentra en un verdadero restaurante paisa. Pero lo que realmente nos dejó encantados fue la atención tan especial de Verónica: una mujer querida, amable, pendiente de todo y con ese don de servicio que ya casi no se ve. Los frijoles… ¡qué frijoles tan sabrosos, hombre! Espesitos, bien hechos, llenos de sabor de hogar. Las lentejas, ni se diga: en su punto, con ese gustico que hace que uno quiera repetir. Y el mondongo… uff, ese sí estaba pa’ perder el juicio: suave, bien condimentado y servido con generosidad, como debe ser en tierra paisa. Da gusto venir a un sitio donde todavía se cocina con amor y se atiende con respeto. Sin duda, Hacienda Junín es parada obligatoria para cualquiera que quiera probar de verdad lo que es la comida tradicional paisa hecha con cariño y profesionalismo. Muchas gracias, Verónica, por hacer de nuestra visita algo tan especial. Volvemos y volvemos. ⭐⭐⭐⭐⭐
Llegué a Hacienda Junín con el estómago vacío y la curiosidad bien afilada, porque era mi primera comida colombiana y no sabía exactamente qué me esperaba. Desde el primer momento quedó claro que el protagonista sería el chicharrón colombiano, y cuando apareció en la mesa entendí que aquí no existen las porciones tímidas ni las medias tintas gastronómicas. Esto no era un plato cualquiera, era una declaración directa de sabor y abundancia. El chicharrón estaba perfectamente dorado, con esa textura crujiente que se escucha antes de probarse y que anuncia que tomaste la decisión correcta. Por dentro, jugoso, bien sazonado y lleno de carácter, demostrando que en Hacienda Junín saben respetar la tradición. Cada bocado confirmaba que venir con hambre fue una gran idea. Las porciones son generosas y honestas, pensadas para quien viene a comer de verdad. El acompañamiento cumple su papel sin robar protagonismo y todo llega a tiempo. Mención especial merece la cerveza, bien fría, de excelente sabor y el complemento ideal para el chicharrón. La atención es excelente: amable, cercana y oportuna, sin prisas pero sin olvidos, haciendo que uno se sienta bien recibido desde que llega hasta que se va. En resumen, mi primera visita a Hacienda Junín fue memorable. El chicharrón convence, la cerveza acompaña y el lugar deja claro que aquí se come bien.
Reseñas de la ficha de Google del negocio.
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